martes, 10 de agosto de 2021

Victimología

Concepto de victimología


Importancia del estudio de la victimología en la investigación de crímenes. Sierra(2018).


A. HACIA UN CONCEPTO DE VICTIMOLOGÍA

 El concepto de víctima que se tiene en la actualidad ha sido el producto de una evolución paulatina. Esta data de hace siglos, incluso milenios, mediante una construcción social. El término proviene del latín y significa ‘vencido’ o ‘sacrificado’. El ‘victimarius’ era quien ejecutaba el sacrificio del vencido; generalmente, un animal de corral o semovientes, aunque también aplicaba a personas. Este lúgubre comienzo permite comprender, desde su contexto inicial, que la víctima no se asociaba con la victoria, sino con la consecuencia de esta situación. Una persona que lleva las de perder en una relación asimétrica. La criminología centra, como parte de uno de sus cuatro pilares de estudio u objeto, el análisis de la víctima, mientras que la victimología hace de la víctima su objeto primordial de estudio.

 1. Introducción a la victimología

 El termino victimología proviene de dos vocablos, victima, el cual acaba de ser explicado su origen, y logos, que significa ‘conocimiento’. A pesar de que la víctima siempre fue parte de la ecuación del fenómeno criminológico, el reconocimiento de su participación dentro de una conducta desviada o de un delito es algo de data reciente. Víctima. Persona, grupo de persona o derechos difusos que se ven afectados por acciones delictivas ejercidas por otras personas u organizaciones. Victimario. Persona o grupo de personas que cometen un delito en contra de una víctima. Victimología: el estudio criminológico de la víctima 311 Por diferentes situaciones que serán abordadas, la víctima no estuvo presente dentro del pensamiento o de la ideología filosófica de los grandes referentes de la criminología. Hasta hace un tiempo relativamente corto fue que se le prestó atención. Para algunos autores, se trata de un olvido injustificado; mientras que para otros, se trata de un descuido con tardía resolución. Lo cierto del caso es que la víctima dentro de un proceso penal ha estado excluida y, finalmente, a partir de la segunda mitad del siglo XX, su participación fue redimida. a) Prolegómenos históricos que antecedieron a la victimología Tal y como se explicó en el recuento histórico sobre la criminología en el primer capítulo, en la Antigüedad, era normal el uso vindicativo de la pena, de forma privada para castigar al culpable y “resarcir”, de alguna manera, a la víctima. Sin embargo, fue necesario establecer límites como la ley del talión, para que existiera una proporcionalidad entre el daño ocasionado y la pena como forma de retribución, al punto, incluso, de asemejar el hecho de que si la víctima perdía un ojo el castigo aceptable sería similar a la pérdida de un ojo del agresor. Mismo ejemplo con la pérdida de una mano, el castigo proporcional podría ser hasta la mano del victimario, ergo, si la víctima perdía un ojo, se le daba muerte al agresor, lo cual sería desproporcional a la afectación infligida. A partir de que el Estado asumió el monopolio del castigo, la víctima quedó relegada a un segundo plano, ya que no se tomaba el perjuicio sufrido para igualar o equiparar la pena que se le infligiría al agresor, sino que se empiezan a esbozar diferentes emprendimientos para castigar al victimario. Así se desplaza a la víctima como punto de referencia de la retribución penal. Eso provoca que la víctima pierda preponderancia dentro del proceso penal y que durante mucho tiempo, el enfoque se haga primero hacia el delito, luego hacia el agresor e incluso hasta los mecanismos formales e informales de control, para luego empezar a ubicar a la víctima como parte de la ecuación criminológica. A pesar de que varios pensadores de épocas pasadas hacen referencia en sus trabajos a la víctima, a saber: como Beccaria (1764); Lombroso (1876); Ferri (1892), Garófalo (1885); Sutherland (1924), entre otros, no lo hacían pensando en el concepto actual de victimología.

La víctima en siglos anteriores fue abordada por escritores dentro de sus obras literarias, mas no por parte de los autores especializados en entender el fenómeno criminológico. Al respecto, Drapkin (1980) manifiesta que: Como sucede con frecuencia, mucho antes del desarrollo de los doctos estudios científicos, hubo siempre una serie de escritores y literatos que enfocaron su atención en la victima del delito. Citemos tan solo algunos ejemplos: en las novelas del inglés Daniel Defoe (16591731), especialmente en “Moll Flanders” y “Colonel Jack”; en el ensayo satírico del escritor inglés Thomas de Quincey (17851859) titulado “el asesinato considerado como una de las Bellas Artes”, en el cual sugiere que a veces la víctima es el asesino potencial; en algunos pasajes de “El Profeta”, del novelista y poeta libanés Kahlil Gibran (1883-1931), se expresan importantes observaciones sobre la víctima y sus relaciones con el delincuente; y, por cierto, en la narración del novelista austriaco Franz Werfel, (18901945) titulada “Nicht der Morder der ErmordeZe ist Schuldig” .(No es el asesino el responsable, sino que el asesinado). ( p. 372). 

b) Olvido y redescubrimiento tardío de la víctima

 A pesar de que en la actualidad cuesta pensar en una criminología que no incluya el estudio de la víctima como uno de sus cuatro grandes pilares, durante mucho tiempo, la víctima se mantuvo relegada a un ostracismo u olvido. Para algunos autores, se trata, en realidad, de un descuido que desencadenó en un redescubrimiento tardío de la víctima. El evento que puso en la palestra a las víctimas y a visibilizarlas fue el holocausto judío a manos de los nazis en la Segunda Guerra Mundial, el cual golpeó los más profundos intersticios del tejido social de la convivencia humana e hizo necesaria volver su atención a este segmento olvidado de la ecuación criminológica. No resulta una casualidad, entonces, (Bodero, 2001) que los dos referentes que originaron la victimología fueron dos personas relacionadas en alguna medida, con el holocausto judío; el criminólogo alemán Hans Von Henting (1887-1974) y el criminólogo rumano nacionalizado israelí Benjamin Mendelsohn (1900-1998).

Un paralelismo que se puede encontrar entre la criminología y la victimología es poder determinar quién acuñó el término victimología. Por un lado, algunos autores, como Fattah, aseguran que fue Wertham, mediante su obra El espectáculo de la violencia; no obstante, esta obra es original de 1949. Existen otros que aseguran que fue Von Henting, en su libro El criminal y su víctima, el cual fue publicado en 1948. A pesar de existir alguna confusión sobre la paternidad mencionada, fue Mendelsohn quien acuñó, por primera vez, el término victimología en su artículo seminal denominada Una nueva rama de la ciencia biopsicosocial: La victimología, el cual se publicó en 1947 en la revista The American Law Review, incluso, tiene otros estudios anteriores a ese año, propiamente en 1937 y 1940. Ese redescubrimiento tardío de la víctima se sucedió de una forma incremental. Así se dieron unos tímidos intentos durante la primera mitad del siglo XX; sin embargo, a partir del segundo decalustro del siglo XX se han generado importantes emprendimientos en favor de reivindicar y de visibilizar la participación de las víctimas. A pesar de que a menudo se habla de un “olvido de la víctima” por algunos autores, lo que en realidad ha existido es un proceso que no se ha visibilizado correctamente en tiempo y forma.

Acuñado por el psiquiatra Fredric  Wertham, este término hace referencia a la disciplina científica derivada de la criminología que estudia a las víctimas de la delincuencia en las diversas fases de victimización. 


La creación de esta disciplina ha permitido tanto el estudio como el tratamiento de víctimas y familiares de todo tipo de delitos, que la criminología tradicional ignoraba para centrarse en la figura del delincuente. Se trata de una disciplina científica relativamente joven, hallándose sus inicios científicos en los años treinta.

Dicha disciplina tiene numerosas variantes que han ido focalizando su atención en diferentes aspectos y teniendo diversas interpretaciones de la realidad. Sin embargo, todas las teorías y perspectivas habidas tiene en común su objetivo de estudio. Se puede decir que, de algún modo, la victimología centra su atención precisamente en las personas que se encuentran en una mayor situación de vulnerabilidad y que, por consiguiente, son las primeras que necesitan que se estudie el tipo de experiencias por las que pasan, sus fuentes de malestar y las posibles soluciones.

 

 

Objeto de estudio de la victimología

El principal objeto de estudio de esta disciplina es la víctima y sus características, así como su relación con el delincuente y su rol dentro de la situación delictiva. 

Concretamente se analiza el conjunto de factores que provocan que la persona se convierta en víctima, tanto si la situación ha sido provocada por una segunda persona o se debe a la propia actuación o azar (como un accidente laboral por ejemplo), la relación de los hechos con la ley vigente y la posible reparación de daños y la relación entre los aspectos que pueden provocar que una persona sea víctima y la ocurrencia del crimen.

¿Qué es una víctima?

Para comprender mejor este objeto de estudio, cabe definir qué se entiende por víctima. Según la resolución 40/34 del 1985 de la Asamblea General de la ONU, se entiende como tal el sujeto/os que hayan sufrido daños físicos, psicológicos o emocionales, o un ataque y disminución de sus derechos fundamentales como consecuencia de acciones u omisiones que violen la legislación. 

Del mismo modo, sus allegados o personas que hayan sufrido daños por asistir a la víctima también serán considerados como tales.

Así pues, se entiende que el daño que experimentan las víctimas no es un fenómeno aislado que solo afecta individualmente, sino que quien la sufre está insertado en un tejido social por el que se transmite el malestar y el deterioro de la calidad de vida.

 

Metodología

Como disciplina científica, la victimología se ha situado siempre en una posición empirista, haciendo hipótesis inductivas a partir de los casos observados. De este modo, requiere de encuestas y observaciones de casos y víctimas para poder desarrollar hipótesis válidas que puedan contribuir a explicar los procesos de victimización.

Elementos biopsicosociales, relación con el sujeto que comete el crimen y el crimen son pistas fundamentales de cara a elaborar un estudio consistente de la víctima y su situación en el crimen. Sin embargo, esta ciencia debe tener en cuenta tanto la necesidad de su uso inmediato como la de asemejarse a otras ciencias naturales y sociales.

Las técnicas empleadas son la observación de la realidad, el estudio y análisis de casos y estadísticas, entrevistas y técnicas provenientes de otras ciencias tales como psicología, medicina, historia, economía o informática, entre otras.

 

El principal mecanismo por el que la victimología puede actuar es a través de la denuncia de un crimen, junto a la testificación de los afectados. Incluso la ausencia de estos elementos resultan una fuente importante de información, habida cuenta de que se refleja la postura de los diversos grupos sociales e individuos respecto al sistema.

Tipos de víctimas

Como ciencia que estudia a las víctimas de infracciones penales, numerosos autores han realizado diversas clasificaciones sobre tipologías de víctimas. 

Una de ellas es la de Jiménez de Asúa, quien divide a las víctimas en:

1. Víctima determinada: Se considera como tal aquella que es escogida voluntariamente por el criminal, no siendo su elección producto del azar. Un ejemplo serían los crímenes pasionales, venganzas o crímenes llevados a cabo por familiares o allegados.


2. Víctima indiferente: Escogida al azar. El crimen podría realizarse con cualquier otra persona sin que ello produjera ningún cambio en el criminal. Un ejemplo de ello podrían ser el fraude o los timos, como los trileros. También se observa en algunos actos criminales llevados a cabo por psicópatas y asesinos en serie.

3. Víctima resistente: Aquella víctima que es capaz de presentar resistencia y defenderse, o que es atacada a causa de o a sabiendas de que el sujeto iba a defenderse.

4. Víctima coadyuvante: No siempre que se da una situación en que un sujeto es víctima de un crimen éste es un sujeto sin vinculación con el hecho criminal. De este modo, existen víctimas que participan de forma activa en el delito, si bien es posible que actúe bajo coacción.  

Papel en la protección de la víctima: Al margen de estudiar a la víctima y el proceso a través de la cual se ha convertido en tal, la victimología también tiene un papel muy destacado en la actuación posterior al crimen.


Concretamente, su ámbito de estudio permite la creación de servicios a las víctimas, contribuyendo junto a psicólogos y otros profesionales a preparar programas de asistencia, como la creación de centros de crisis, pisos de protección oficial, programas de protección de testigos. Asimismo, la información y el apoyo prestados a las víctimas son en general los servicios más importantes.

Por otro lado, también se realizan esfuerzos para prevenir las dinámicas de relaciones personales que suelen generar la aparición de víctimas. De este modo, la victimología está en contacto con muchas ramas de la psicología y las ciencias forenses.

Precaución ética: Como ciencia que establece un estrecho contacto con las víctimas de delitos, la victimología debe tener especial precaución en los procedimientos empleados a la hora de ejercer su actividad. Hay que tener en cuenta que la víctima de un delito, además de sufrir el delito per se, se ve sometida al estrés y tensión que produce el proceso de investigación (reviviendo asimismo el suceso, muchas veces traumático), y posteriormente lidiar con las consecuencias (físicas, psicológicas, sociales o laborales) producidas por el delito.

En este sentido, la victimología ha de procurar no causar con su aplicación en la práctica no causar una victimización secundaria y/o terciaria, es decir ha de procurar prevenir la realización de daños en la víctima por el mero hecho de relatar, repetir o revivir experiencias traumáticas, tanto a nivel institucional como social.

 




Bibliografía

Zúñiga Lopéz, R. (2020). Fundamentos de Criminología. San José,Costa Rica: EUNED.

 Castillo Mimenza, O. (1 de Septiembre de 2019). Victimología:¿que es y cual es su objeto de estudio? Obtenido de https://www.sijufor.org/informacioacuten-relevante-en-materia-forense/victimologia-que-es-y-cual-es-su-objeto-de-estudio

Sierra, J. S. (26 de Abril de 2018). La importancia del estudio de la victimología en la investigación de crímenes. Club de Ciencias Forenses. [Fotografía]. Obtenido de https://www.clubforenses.com/la-importancia-del-estudio-de-la-victimologia-en-la-investigacion-de-crimenes-club-de-ciencias-forenses/



2 comentarios:

  1. Hola compañera, me parece muy interesante tu desarrollo acerca de la victimología, es muy bueno entender los conceptos acercas de la victimología, ya que esta ciencia ha desarrollado mejores metodologías para que la víctima se sienta segura y cómoda dentro de la sociedad. Además, es importante recalcar que la victimología ha generado gran ayuda a las víctimas. Ya que la mayoría de las instituciones se dedican a buscar los delincuentes y averiguar cómo sucedió el delito y siempre dejan a la víctima de un lado, con el desarrollo de esta ciencia, los profesionales se pueden enfocar únicamente en la víctima. La victimología, conforme el tiempo, se ha dedicado a estudiar las características de la víctima, como tal.
    Estoy de acuerdo con el desarrollo de tus definiciones acerca de este trabajo, comparto ciertos conceptos que hacen referencia a la misma, además, respecto a los tipos de víctimas cada una tiene una clasificación y según corresponda, gracias a estos tipos de víctimas se pueden tener en cuenta ciertas “pistas” para poder atrapar al delincuente. Con el avance de esta ciencia, muchas víctimas han tomado más valor para poder salir de sus casas, además, las víctimas toman más beneficios acerca de esto.

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  2. Buenas tardes compañera, me parece muy desarrollado su trabajo en el apartado de la historia y conceptos de la victimología, es importante recordar que el impulso que dio importancia a esta ciencia fueron los asesinatos de las personas de raza judía de los holocaustos de la Segunda Guerra Mundial, sin embargo, gracias a sus denominados “padres de la victimología”, Hans von Hentig y Benjamin Mendelsohn, de alguna manera estos dos estaban relacionado con ese suceso, ya que el criminólogo, Hans von Hentig era alemán y Mendelsohn que era un israelí.
    También es sustancial recordar fechas importantes que sin duda marcaron un antes y después de la victimología, como, por ejemplo:
    En 1941, que Hans von Hentig publicó un artículo sobre las interacciones entre víctimas y delincuentes.
    En 1947 Beniamin Mendelsohn acuñó el término “victimología” en una revista francesa.
    1948 Hans von Hentig publica su libro El criminal y su víctima.
    Recordar que a pesar de que la victimología tuvo sus propios creadores, su propio objeto, no la consideraban como una ciencia autónoma sino como una rama de la ciencia de la criminología, y esto que causara varios conflictos sobre cómo tratar la victimología como una ciencia dependiente o independiente, finalmente después de tanto tiempo hoy en día es considerada una ciencia autónoma con metodología, objeto y finalidad.

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